Construcción de la cruz XVIe siècle (≈ 1650)
Período estimado de realización
1941
Registro de monumentos históricos
Registro de monumentos históricos 1941 (≈ 1941)
Primera protección oficial
1968
Traslado a la iglesia
Traslado a la iglesia 1968 (≈ 1968)
Movimiento del cementerio
1969
Clasificación como objeto
Clasificación como objeto 1969 (≈ 1969)
Protección definitiva como objeto
30 janvier 2012
Repetición del registro
Repetición del registro 30 janvier 2012 (≈ 2012)
Fin de la inscripción inicial
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Architecte des Bâtiments de France (non nommé) - Head of Transfer in 1968
Iniciado el movimiento a la iglesia
Origen e historia
La Croix de chemin de Villerouge-Termenès es una cruz monumental situada en el pueblo del mismo nombre, en el departamento de Aude, en la región de Occitanie. Fechada del siglo XVI, se distingue por sus brazos rectos y trapo, así como una decoración rica. Por un lado, representa a Cristo, con un escudo borrado a sus pies, mientras que el otro lado muestra a la Santísima Virgen al Niño. Este tipo de cruz, típica de caminos medievales y renacentistas, a menudo servía como un hito espiritual o conmemorativo para viajeros y residentes locales.
Originalmente, la cruz se fijó en la pared del cementerio de Villerouge-Termenès. En 1968, a petición del arquitecto de los Bâtiments de France, fue trasladada a la sacristía de la iglesia del pueblo por razones de conservación. Esta cruz ha tenido una condición jurídica variable: enumerada como monumentos históricos en 1941, esta inscripción fue revocada en 2012. Sin embargo, ha permanecido clasificada como objeto desde 1969, destacando su importancia patrimonial.
La cruz de caminos ilustra el arte religioso rural del siglo XVI en Languedoc, un período marcado por transformaciones sociales y religiosas, incluyendo la Reforma Protestante y la Contrarreforma Católica. Estos monumentos, a menudo patrocinados por comunidades locales o señores, desempeñaron un papel tanto espiritual como de identidad. Su presencia a lo largo de los caminos o en cementerios reflejaba la piedad popular y servía de punto de encuentro para procesiones o oraciones colectivas.