Construcción de la casa original XVIIe siècle (≈ 1750)
Base de tierra y paneles de madera
1836
Construcción de edificios en la plaza
Construcción de edificios en la plaza 1836 (≈ 1836)
U-plan finalized
XVIIIe siècle
Añadir descuento y estable
Añadir descuento y estable XVIIIe siècle (≈ 1850)
Ampliación funcional
5 novembre 2008
Monumento Histórico
Monumento Histórico 5 novembre 2008 (≈ 2008)
Protección total del sitio
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Toda la finca, con el suelo del patio y la cerradura en el arroyo (Box YW 3): inscripción por orden del 5 de noviembre de 2008
Origen e historia
La finca endivalot, situada en Beaumont-de-Lomagne, es un ejemplo emblemático del patrimonio arquitectónico de la antigua región Midi-Pyrénées. Su núcleo original, una casa del siglo XVII construida de tierra y madera, refleja las técnicas tradicionales de la época. Este edificio inicial se amplió gradualmente, reflejando un deseo de composición armoniosa a pesar de sucesivas adiciones.
En el siglo XVIII, un cobertizo y un granero completaron todo, adaptando la granja a las crecientes necesidades agrícolas. En 1836 se agregaron dos grandes edificios cuadrados, formando un plan en forma de U alrededor de un patio central. Esta configuración, típica de las fincas de la región, optimiza tanto el espacio de trabajo como el tráfico entre las diferentes partes de la finca.
Monumento Histórico Rankeado por Orden del 5 de noviembre de 2008, la Finivalot Farm está totalmente protegida, incluyendo la planta del patio y una cerradura en el arroyo adyacente. Esta condición subraya su importancia patrimonial, tanto por su arquitectura en tierra cruda como por su organización espacial característica. La ubicación, aunque documentada (5212 En Vidalot, 82500 Beaumont-de-Lomagne), sigue siendo de una precisión considerada pobre según las fuentes disponibles.
El edificio encarna la evolución de las prácticas agrícolas y arquitectónicas en Occitanie, del siglo XVII al siglo XIX. Su inscripción entre los Monumentos Históricos garantiza la preservación de este raro testimonio del patrimonio rural en la tierra, material hoy amenazado por la erosión y el abandono de las técnicas tradicionales.