Construcción de la casa 1540-1541 (≈ 1541)
Citas por dendrocronología de madera.
Début XVIIe siècle
Añadiendo aperturas
Añadiendo aperturas Début XVIIe siècle (≈ 1704)
Cambios postrentales.
XVIIIe siècle
Propiedad del Chartreuse
Propiedad del Chartreuse XVIIIe siècle (≈ 1850)
Edificio y granero.
19 décembre 2005
Clasificación histórica de monumentos
Clasificación histórica de monumentos 19 décembre 2005 (≈ 2005)
Protección total de la granja.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Toda la finca, con el suelo de la parcela y sus muros de acceso (Box AO 67): clasificación por orden del 19 de diciembre de 2005
Principales cifras
Chartreuse de Bonnefoy - Propietario en el siglo XVIII
Responsable de los principales acontecimientos en la granja.
Roger Nicolas - Historiador local
Arquitectura rural estudiada de Mezenc.
Origen e historia
La Ferme des Plantins es una construcción rural típica de la región de Mézenc-Meygal, situada en Les Estables, en el departamento de Alto Loira. Fechada precisamente desde 1540-1541 gracias a un análisis dendrocronológico de los bosques de la casa, encarna el modelo arquitectónico local con su casa cuadrada, granero conectado por un pasaje abovedado, y sus techos de lauz. A principios del siglo XVII se añadieron algunas aberturas, mientras que las modificaciones posteriores, como los apéndices y un granero, datan del siglo XVIII, cuando la finca pertenecía a la Chartreuse de Bonnefoy.
Clasificado como monumento histórico desde el 19 de diciembre de 2005, la finca ilustra la evolución de las técnicas agrícolas y el hábitat rural en esta zona montañosa. Su plan y materiales reflejan la adaptación a las limitaciones climáticas y los recursos locales, como la piedra volcánica utilizada para el tejado. La finca, con su suelo y paredes de acceso, está totalmente protegida, ofreciendo un testimonio completo de la vida campesina entre los siglos XVI y XVIII.
El sitio es parte de un conjunto más grande de granjas similares en la meseta de Mézenc, estudiado por historiadores como Roger Nicolas. Estos edificios, a menudo vinculados a instituciones religiosas o seigneuristas, desempeñaron un papel central en la economía agropastoral de la región. El Chartreuse de Bonnefoy, propietario en el siglo XVIII, marcó la historia del lugar con arreglos funcionales, destacando su importancia en la red de fincas monásticas de Auvernia.