Pinturas vers 1800 av. J.-C. (≈ 100 av. J.-C.)
Petroglifos de ocre rojo, único en Córcega.
2014
Monumento Histórico
Monumento Histórico 2014 (≈ 2014)
Registro de todo el sitio.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Todo el sitio arqueológico, incluyendo la zona de trillado, el redil y el refugio de roca (Box D 32): inscripción por orden del 7 de abril de 2014
Principales cifras
Information non disponible - No se identificó ningún carácter histórico
Los autores de las pinturas permanecen anónimos.
Origen e historia
La Grotta Scritta es un importante yacimiento arqueológico situado a 470 m sobre el nivel del mar, cerca de la capilla San Roccup en Olmeta-di-Capocorso, en el Alto Córcega. Alberga pinturas parietales datadas de la Edad de Bronce (c. 1800 aC), los únicos descubrimientos hasta la fecha en Córcega. Estas representaciones rojo-ocre, incluyendo dos motivos antropomorfos entre ocho petroglifos, permanecen parcialmente indescifrables. El sitio, que está mal protegido, sufre degradación progresiva debido al clima y la falta de medidas adecuadas de conservación.
El contexto prehistórico de la región revela una antigua ocupación humana, como lo demuestran las herramientas neolíticas (haches, puntas de flecha jaspe) que se encuentran en Cabo Córcega y sus alrededores. La cueva, situada en un valle salvaje dominada por relieves esquistos y ofioliticos, era probablemente un lugar simbólico o ritual para las comunidades locales. Su aislamiento geográfico, 1.200 m al noroeste de la Capilla San Roccu, sugiere un uso limitado a pequeños grupos, posiblemente vinculados a prácticas culturales o religiosas específicas.
La Grotta Scritta fue enumerada en los Monumentos Históricos por orden del 7 de abril de 2014, incluyendo en su protección la zona de trineo adyacente, un oveja y un refugio de roca. Este último ranking refleja una conciencia tardía de su valor patrimonial, mientras que el sitio es uno de los 40 sitios de arte rocoso enumerados en Córcega. Sin embargo, su estudio sigue obstaculizado por la erosión natural y la ausencia de extensas excavaciones arqueológicas, dejando muchos de sus misterios sin resolver.
Olmeta-di-Capocorso, donde se encuentra la cueva, fue en la Prehistoria un área de paso e intercambio, como lo evidencian las huellas de las actividades metalúrgicas (las forjas abandonadas en el siglo XV a la Marina Negru) y las herramientas de piedra pulida. El valle, rico en recursos minerales (hierro, serpentinitas), proporcionó un marco para el asentamiento de comunidades sedentarias o semi-nomadas, aunque los restos directos de estas ocupaciones siguen siendo raros fuera de la gruta.
Hoy en día, el sitio es propiedad del municipio de Olmeta-di-Capocorso, pero su acceso sigue siendo difícil y poco informado, limitando su uso turístico. Las pinturas, expuestas a las variaciones climáticas y la humedad de las paredes de la esquista, requerirían una intervención urgente para su preservación. Su estilo e iconografía, único en Córcega, sin embargo lo convierten en un testimonio excepcional de las culturas protohistóricas mediterráneas, todavía poco conocidas en la isla.