Descubrimiento de la cueva 1813 (≈ 1813)
Primera identificación de la cavidad natural.
1904
Inicio de las exploraciones
Inicio de las exploraciones 1904 (≈ 1904)
Exploraciones sistemáticas de Maurice Piroutet.
1936
Abierto al público
Abierto al público 1936 (≈ 1936)
Desarrollo turístico inicial.
1975-1976
Principales búsquedas arqueológicas
Principales búsquedas arqueológicas 1975-1976 (≈ 1976)
Descubrimiento de ocupaciones prehistóricas bajo el porche.
2011
Clausura al público
Clausura al público 2011 (≈ 2011)
Riesgos de colapso y desacuerdos sobre seguridad.
2022
Reapertura propuesta
Reapertura propuesta 2022 (≈ 2022)
Planificación de rehabilitación y seguridad.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
Maurice Piroutet - Geologist
Explorando la cueva en 1904.
Frédéric Poggia - Speleologist
Exploración de sifones (1990-2011).
Origen e historia
La cueva de Planches, descubierta en 1813 en el macizo de Jura, se extiende por casi 8 km en el corazón de la remota Planches-près-Arbois. Ha entregado restos prehistóricos, principalmente bajo su porche de entrada y en una galería cercana, atestiguando la ocupación del Paleolítico Superior en la Edad de Bronce. La cueva, que fue explorada en 1904 por el geólogo Maurice Piroutet, fue diseñada para el turismo y abierta al público en 1936, antes de ser cerrada en 2011 por razones de seguridad relacionadas con caídas y riesgos de colapso.
Varias campañas de excavación arqueológica, entre ellas una en 1975-1976, revelaron enterramientos de la era de bronce y herramientas líticas del Paleolítico Neolítico y Superior. Las exploraciones espeleológicas llevadas a cabo por Frédéric Poggia entre 1990 y 2011, permitieron mapear sus sifones y sus cuatro galerías, incluyendo un combustible activo en el río Cuisance. La cueva, marcada por una temperatura constante de 12 °C y formaciones geológicas como macetas del diablo, también alberga murciélagos de rinolofe.
La cueva de Planches ilustra la importancia de las cavidades karst de la Jura, tanto por su herencia geológica como por su papel en la comprensión de las ocupaciones humanas prehistóricas. Aunque cerrado desde 2011 debido a desacuerdos sobre su seguridad, en 2022 se anunció un proyecto de reapertura y redesarrollo. Su historia refleja los desafíos de preservar el turismo, la investigación científica y las limitaciones ambientales.
Las excavaciones revelaron una estratificación de ocupaciones humanas, con rastros de la reciente Bronce bajo el porche y restos mayores en profundidad. La cueva, con sus cristales de yeso y sus fenómenos de corrosión de las bóvedas, también ofrece un gran interés geológico. Estudios, como los publicados por Pierre Pétrequin o Béatrice Bonnivard, destacan su importancia en el estudio de los hábitats prehistóricos de Franche-Comté.