Origen medieval XIe ou XIIe siècle (≈ 1250)
Torre de Carlomagno y Primer Señor Certificado (1102)
XVe siècle
Transformación importante
Transformación importante XVe siècle (≈ 1550)
Cuerpos de vivienda y torres actuales construidas
XVIIe siècle
Adiciones convencionales
Adiciones convencionales XVIIe siècle (≈ 1750)
Escalinata de hierro y naranja
Début XIXe siècle
Renovaciones y extensiones
Renovaciones y extensiones Début XIXe siècle (≈ 1904)
Techos, bienes comunes y viviendas adicionales
2000
Protección oficial
Protección oficial 2000 (≈ 2000)
Registro de Monumentos Históricos
Dernier quart du XXe siècle
Restauración de la torre
Restauración de la torre Dernier quart du XXe siècle (≈ 2007)
Trabaja en la Torre de Carlomagno
Fin XIXe - début XXe siècle
Restauración y parque
Restauración y parque Fin XIXe - début XXe siècle (≈ 2025)
Naranja restaurada, parque ajardinado
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Castillo, incluyendo sus decoraciones interiores, sus comunas (canal, hangar, granero, estable con silla de montar y ático, naranja) y sus jardines (Box B1 60, 62, 64, 66 a 68): inscripción por orden del 5 de octubre de 2000
Principales cifras
Seigneur de la Garde (1102) - Primer propietario conocido
Certificado como señor del castillo
Origen e historia
El castillo de la Garde en Bort-l'Étang llegó a estar en el siglo XI o XII, como lo demuestra la torre cuadrada llamada Torre Carlomagno, con aperturas románicas. Este primer edificio medieval perteneció a un señor atestiguado tan temprano como 1102. En el siglo XV, el castillo sufrió una transformación importante: la construcción de la casa actual, de las torretas de la esquina y de una gran torre redonda al norte. Estos cambios reflejan la evolución de las necesidades de defensa y residenciales en ese momento.
En el siglo XVII, el castillo enriqueció con una escalera de hierro dibujado a caballo en la fachada norte y una naranja en el sureste, marcando una transición a una arquitectura más clásica. Los siglos XIX y XX vieron campañas de restauración y embellecimiento: remodelación de techos (con lucernarios), adición de comunes (chenil, estable, granero), y creación de un parque con sala de agua. Decoraciones interiores, inspiradas en estilos neogóticos y neorenacentistas, datan de este periodo.
La Torre de Carlomagno, símbolo de origen medieval, se restaura en el último cuarto del siglo XX. La finca, incluyendo jardines y dependencias, fue protegida en 2000 por su conjunto arquitectónico y paisajístico. Naranja, edificios agrícolas y diseño de parques ilustran la adaptación del castillo a estilos de vida sucesivos, desde la Edad Media hasta la época contemporánea.
El edificio conserva elementos defensivos (tours, turrets) al integrar espacios de vida y representación (logis, salones decorados). Su evolución refleja las transiciones arquitectónicas y sociales, desde señores medievales hasta propietarios modernos preocupados por la preservación. El Castillo de la Guardia encarna así casi mil años de historia local y regional.