Decisión de construcción 1920 (≈ 1920)
Lanzamiento del proyecto por el consejo municipal.
1er novembre 1927
Apertura del monumento
Apertura del monumento 1er novembre 1927 (≈ 1927)
Ceremonia oficial después de 7 años de trabajo.
1ère moitié du XXe siècle
Período de construcción
Período de construcción 1ère moitié du XXe siècle (≈ 2007)
Contexto de guerras mundiales.
18 octobre 2018
Registro de monumentos históricos
Registro de monumentos históricos 18 octobre 2018 (≈ 2018)
Reconocimiento del Patrimonio Nacional.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Todo el monumento muerto, delimitado en rojo en el plan catastral anexo, ubicado en la sección del cementerio comunitario AD, parcela 126: inscripción por orden del 18 de octubre de 2018.
Principales cifras
Émile Mompart - Sculptor
Autor de bajorrelieves del monumento.
Paul Bories - Arquitecto municipal
Maestro del monumento.
Origen e historia
El monumento a los muertos de Figeac, situado en el departamento de Lot en la región de Occitanie, está dedicado a los soldados de la comuna que murieron durante los conflictos del siglo XX. Construido en el centro del cementerio comunal, se distingue por su estructura de piedra arenisca de Saint-Christophe, una piedra roja no local, y su ausencia casi total de estatuario, con la excepción de bajorrelieves simbólicos (palabras, coronas, cascos peludos). Sus placas de bronce llevan los nombres de los soldados desaparecidos, y alberga 26 entierros de Figeacois que murieron durante la Primera Guerra Mundial.
El proyecto fue lanzado en 1920 por el consejo municipal, que confió su realización al arquitecto municipal, asistido por el escultor Émile Mompart para elementos decorativos. Inaugurado el 1 de noviembre de 1927, el monumento fue catalogado como monumento histórico el 18 de octubre de 2018, entre otros 42 monumentos a los muertos de la región de Occitanie reconocidos por su valor patrimonial. Su arquitectura sobria y su papel como tumba colectiva lo convierten en un testimonio único del homenaje a las víctimas locales de las guerras.
A diferencia de muchos monumentos a los muertos, Figeac combina una función conmemorativa y funeraria, con entierros integrados. La decisión de utilizarla como tumba refleja el deseo del municipio de repatriar simbólicamente los restos de los soldados que murieron en el frente, creando un lugar central de reunión. Su reciente inscripción como monumento histórico subraya su importancia en el patrimonio conmemorativo de la Primera Guerra Mundial y los conflictos posteriores.