Construcción de Campo Santo début XIVe siècle (vers 1300) (≈ 1404)
El trabajo comienza a reemplazar el antiguo cementerio.
1825
Destrucción parcial
Destrucción parcial 1825 (≈ 1825)
Galería occidental destruida para el Seminario Mayor.
1984-1991
Restauración del sitio
Restauración del sitio 1984-1991 (≈ 1988)
Recarga y rehabilitación por parte del departamento.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Principales cifras
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Origen e historia
Campo Santo de Perpignan, también conocido como el claustro de San Juan, es un cementerio urbano medieval construido a principios del siglo XIV (o incluso a finales del siglo XIII). Fue construido para reemplazar el antiguo cementerio situado al sur de la iglesia de San Juan los Ancianos, cuyo espacio debía ser liberado para la construcción de la nueva catedral. Este claustro-cimetro, el más antiguo de su tipo todavía en Francia, se integró en un complejo religioso urbano, incluyendo la catedral, la iglesia de Saint-Jean-le-Vieux y varias capillas.
Después de la Revolución Francesa, los cementerios que salían de las murallas de la ciudad, Campo Santo perdió su función fúnebre. En 1825, parte del sitio se utilizó para construir el Seminario Diocesano Mayor, lo que dio lugar a la destrucción de la galería oeste del claustro. Sólo en 1984 el Consejo General de los Pirineos-Orientales decidió liberar y restaurar el claustro, que se completó en 1991. Hoy en día, sólo quedan los nidos ardientes (nidos funerarios) de las paredes norte, este y sur, así como cinco fuegos reconstruidos al oeste.
Las galerías de esqueleto de madera que rodearon al claustro desaparecieron a principios del siglo XIX. Durante las excavaciones y restauraciones, se descubrieron elementos tallados (piedras funerarias, bajorrelieves) integrados en los incendios. Una capilla funeraria, situada en el lado este, completa todo. Los restos encontrados durante los claros, como postes de madera, fueron transportados al convento de Minimes de Perpignan para la conservación.
Campo Santo es parte de la historia de Perpignan, la antigua capital del Reino de Mallorca, y da testimonio de las prácticas funerarias medievales. Su arquitectura sobria, marcada por pilares de esquina y fuego tallado, refleja su uso religioso y memorial. Aunque parcialmente destruida, sigue siendo un monumento clave para comprender la planificación urbana y la vida religiosa en la Edad Media.