Construcción inicial XVe siècle (≈ 1550)
Edificio del cuerpo principal y torre redonda.
1er quart XVIIe siècle
Restauración de la posguerra de la religión
Restauración de la posguerra de la religión 1er quart XVIIe siècle (≈ 1725)
Renovación de Jean Dubois, capilla decorada.
XIXe siècle
Developments by J.B. Rames
Developments by J.B. Rames XIXe siècle (≈ 1865)
Restauración después del uso agrícola.
2 juillet 2010
Registro de Monumentos Históricos
Registro de Monumentos Históricos 2 juillet 2010 (≈ 2010)
Protección total del castillo y las dependencias.
Aujourd'hui
Aujourd'hui
Aujourd'hui Aujourd'hui (≈ 2025)
Position de référence.
Patrimonio clasificado
Todo el castillo, incluyendo su decoración interior, así como la torre de la capilla, las comunas y terrazas (Box OH 24, 26, 27): inscripción por decreto del 2 de julio de 2010
Principales cifras
Jean Dubois - Propietario-restaurante
Renovar el castillo en el siglo XVII.
Jean-Baptiste Rames - Geólogo y propietario
Establece el castillo en el siglo XIX.
Origen e historia
El Castillo de Vals, situado en la parte inferior del valle del Etze en Saint-Santin-Cantalès, es un edificio fortificado que data principalmente del siglo XV. Su estructura cuadrangular, complementada por una torre redonda con senda redonda y comunas, refleja la arquitectura defensiva cantaliana, marcada por el uso de campanas volcánicas y techos de lauz. El sitio, parcialmente dañado durante las Guerras de la Religión, fue restaurado a principios del siglo XVII por Jean Dubois, quien agregó una capilla decorada con murales.
En el siglo XIX, el castillo cambió de manos y fue adquirido por el geólogo Jean-Baptiste Rames, que emprendió nuevos desarrollos para restaurar el edificio, luego transformado en una granja. El trabajo de Rames permitió conservar elementos interiores como decoración pintada en el primer piso. Hoy, el castillo pertenece a la familia Label y ha sido protegido como monumentos históricos desde 2010, incluyendo sus terrazas, torre y bienes comunes.
El edificio ilustra la evolución de las residencias señoriales en Haute-Auvergne, pasando de una función defensiva a una residencia aristocrática y luego a una granja. Su inscripción como monumento histórico subraya su importancia patrimonial, tanto por su arquitectura como por su historia vinculada a conflictos religiosos y transformaciones sociales de los siglos pasados. Los materiales locales, como la piedra volcánica y las técnicas tradicionales de construcción, lo convierten en un ejemplo representativo del patrimonio edificado cantaliano.